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El Gran Engaño De Las Apps De Ropa De Segunda Mano

Déjame adivinar: uno de tus propósitos de año nuevo es hacer limpieza de armario. Parece que el tiempo va mejorando y estás resuelta a ponerte manos a la obra con ayuda de alguna de las apps de ropa de segunda mano que tienes a tu disposición.

Vas a enfocarlo en plan Marie Kondoestarás relajada y sonriente; te prepararás un té verde, un zumito o, por qué no, una botellita de kombucha; pondrás música animada; darás las gracias a tus prendas y complementos antes de desecharlos y sentirás su energía; doblarás con

primor aquello que has seleccionado; colgarás tus prendas por colores en las perchas nuevas que has comprado y colocarás tus braguitas, calcetines y complementos en las cajitas organizadoras que pediste online.

Estás segura de que, en un par de horas, tu armario de aglomerado color caoba se convertirá, por arte de magia, en un armario nórdico blanco del que colgarán quince prendas chulísimas y súper actuales.

Tendrás, por fin, un armario a imagen y semejanza de los que has visto en el tablero de Pinterest que creaste para inspirarte.

Y tú estarás allí, bailando descalza por la habitación al tiempo que sacas fotos con tu móvil a las prendas y complementos que te sobran para subirlas y venderlas en una app de ropa de segunda mano.

Una de esas que han llegado a tu vida como caídas del cielo y que te ayudan a olvidar el sentimiento de culpa y el dinero que perdiste comprando ropa y accesorios que, en muchos casos, ni siquiera llegaste a ponerte.

Ahora eso no importa, lo que importa es que:

  • te sientes liberada,
  • contribuyes a salvar el planeta y a frenar el consumismo
  • y ayudas a los demás

Y, bueno, también ganas algo de dinero.

Que no es lo principal… ¿o tal vez sí?.

Porque el mensaje de las apps de ropa de segunda mano está claro: gana dinero vendiendo lo que no te pones.

Y si otras lo hacen, ¿por qué tu no?.

Permíteme preguntarte: ¿qué vas a hacer con el “dinerillo” que ganes? (digo “dinerillo” porque, en ningún caso, vas a recuperar lo que gastaste).

Ojalá me equivoque pero lo más seguro es que vuelvas a comprar ropa y/o complementos que muy probablemente quedarán de nuevo arrinconados en un cajón de tu armario y que, dentro de un tiempo, volverás a malvender.

Porque lo que necesitas para disfrutar del armario que deseas, un armario en el que contenga un número razonable de prendas y complementos que te encantan y que puedes combinar entre sí con los ojos cerrados, no es una app de ropa de segunda mano.

Lo que necesitas es mi Estrategia Integral de Estilo (EIE).

¿Qué vas encontrar en este post?

Las apps de ropa de segunda mano conocen bien el problema pero no son la solución

Los creadores de las apps de ropa de segunda mano no han tenido que esforzarse mucho para identificar una oportunidad de negocio.

Estoy segura de que más de una vez has dicho y/o has escuchado decir a tus amigas frases tales como: “tengo el armario lleno de ropa y no utilizo ni la mitad”, “tengo dos vestidos nuevos que no me pongo y no se a quién dárselos”, “estas sandalias me hacen daño y están nuevas… si alguien las quisiera…”.

Y, curiosamente, la chica que sale en el anuncio de la tele se plantea las mismas cuestiones: “Ups, esta falda está con la etiqueta”, “Ay, este vestido me encantó en la tienda y luego resulta que nunca me lo puse, mecachis…”, “Uf, no puedo entender por qué me compré estos pantalones…”

Tú estás ahí viéndolo y piensas: ya no soy la única.

Este fenómeno de los armarios rebosantes de ropa sin utilizar alcanzó su máximo apogeo hace unos años gracias al florecimiento de las grandes cadenas de ropa y complementos low cost. A partir de ese momento, las compras por impulso ya no sólo tenían lugar en el período de rebajas sino durante todo el año.

Si a esto le unimos el avance del comercio online, tenemos a millones de personas, sobre todo mujeres (una vez más), pidiendo a gritos la llegada de una herramienta que, cual fuego purificador, acabase con todas aquellas prendas de las que se enamoraron unos segundos y que pasaron a odiar en tan solo un instante.

Las apps de ropa de segunda mano llegaron y sobrepasaron las expectativas de sus usuarias. No sólo despejaron sus armarios sino que además llenaron algo sus bolsillos y limpiaron su nombre. De mujeres consumistas las convirtieron en consumidoras responsables y ecologistas. ¿Se puede pedir más?.

Lo curioso es que las ventas de la grandes cadenas de moda low cost siguen creciendo y tú sigues utilizando un 20% de las prendas y complementos que tienes mientras que el resto se amontonan en el fondo del armario (y en el trastero, y en casa de tus padres…).

Y vale que algún día, si tienes tiempo y ganas, venderás o regalarás algo, pero el escenario es el mismo (con o sin apps de ropa de segunda mano):

  • compras por impulso,
  • tienes el armario lleno de ropa que no combina entre sí y que, muchas veces, ni si quiera te gusta,
  • pierdes tiempo y dinero
  • y tus estilismos siguen siendo los mismos desde hace años.

Si has llegado hasta aquí y no te sientes aludida porque crees que te manejas fenomenal con tus conjuntos, con tus compras y con tus ventas de segunda mano, deja de leer y diviértete ojeando alguna tienda online de esas que te gusta consultar mientras viajas en metro.

Pero si eres una mujer inconformista que quiere disfrutar de un armario funcional y organizado que le ayude a expresar su estilo personal, lo que voy a contarte ahora mismo, te interesa y mucho (y puedes seguir leyendo sin culpa aunque alguna vez hayas utilizado una app de ropa de segunda mano).

Apps de ropa de segunda mano vs. consumo responsable y gratificante con mi Estrategia Integral de Estilo (EIE)

Alcance limitado de las apps de ropa de segunda mano

Las apps de ropa de segunda mano son una solución de emergencia. Funcionan a posteriori: cuando ya has metido la pata con tus compras y te encuentras con el armario lleno de ropa que no utilizas.

Mi Estrategia Integral de Estilo (EIE), por el contrario, aborda el problema de raíz. Evita que tu armario se colapse de bártulos inútiles porque, si la sigues a rajatabla, sólo vas a comprar prendas y complementos que te gustan, que se ajustan a tu estilo y con los que te sientes cómoda y segura en cualquier ocasión

Mi Estrategia Integral de Estilo: 3 reglas básicas para revolucionar tu imagen

Una de las definiciones de estrategia según la RAE es: “conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento”

Pues bien, mi EIE tiene 3 reglas básicas con las que seguro vas a acertar comprando y creando tus estilismos: Claridad + Inspiración + Rock and Roll.

A) Claridad: a mí me gusta decir que cuando tienes claro cuál es tu estilo y lo que te queda bien, tu vida se simplifica, tu energía aumenta y te sientes imparable.

Imagina ir de compras teniendo radicalmente claro qué es lo que necesitas o quieres comprar y dónde encontrarlo. Ahorrarías tiempo y dinero, disfrutarías más y descubrirías que todo lo que has comprado combina con lo que ya tienes en tu armario.

No quiero meter el dedo en la llaga pero creo que este enfoque es mejor que salir de compras al tuntún, comprar tres camisetas y dos collares que no necesitas ni te quedan bien porque están rebajados y alguien (amiga, dependienta, etc) te ha animado a hacerlo y luego tener que volver a rebuscarlo y sacarle unas fotos decentes para venderlo de segunda mano.

Cada día vamos avanzando hacia una mayor libertar y creatividad a la hora de vestirnos. Yo misma reivindico que cada persona permitir que su estilo personal aflore mas allá de la ocasión, de su físico y de su actividad profesional.

Pero para alcanzar este grado de seguridad, autoestima y disfrute con la propia presencia es necesario un proceso de autoconocimiento y adquirir unas bases teóricas mínimas que te permitan jugar con el colorido, el diseño y el estilo de tus prendas y complementos.

Todas estas bases las vas a encontrar en mi Manual para resucitar estilismos zombis y puedes descargártelo gratis ahora mismo.

B) Inspiración: aunque no lo creas, tienes un estilo genuino que es sólo tuyo y que resulta inconfundible a los ojos de los demás. Ahora viene el reto: expresarlo a través de tu imagen.

Cada día me aburre más la frase “fulanita tiene mucho estilo” o, por el contrario “es que menganita no tiene estilo”. Como acabo de decir: tienes estilo y si todavía no has conseguido o no te atreves a mostrárselo al mundo, lo que tienes que hacer es (por este orden):

  • realizar un trabajo de autoconocimiento (puedes empezar con mi Manual para resucitar estilismos zombis y luego, si quieres, contratar mis servicios),
  • buscar inspiración en revistas, blogs, webs, escaparates, películas y series incluso en la gente que camina por la calle.

Voy a detenerme un instante en este segundo punto (buscar inspiración).

Existe la creencia de que las mujeres con estilo combinan de forma magistral y rompedora los colores, las prendas y los complementos en dos segundos y por ciencia infusa.

Pues no querida amiga, todas nos inspiramos en algo o en alguien y no hay nada de malo en ello. Al contrario, es cultura.

El estilismo que eliges cada mañana es tu creación, tu obra de arte particular y todos los creadores (pintores, diseñadores, escultores, músicos, escritores…) necesitan y buscan inspiración para sus obras así que, ya sabes, a documentarte.

Aquí te dejo los enlaces a varios blogs y revistas digitales que te van a ayudar :

Webs en español:

Webs en inglés:

También te invito a visitar mi Pinterest, donde encontrarás una selección de imágenes, trucos y consejos que seguro van a ayudarte a sacar partido a tu armario.

C) Rock and Roll: me he tomado la licencia de utilizar este término en un sentido amplio e incluyente.

La tercera regla de mi EIE consiste en echar mano de toda la “artillería” que necesites para sentirte guapa, segura y empoderada en cualquier situación (además de utilizar el colorido, el estilo y el diseño de tus prendas y complementos ).

Por “artillería” entiendo:

  • una fragancia con la que te identifiques al cien por cien,
  • aceites esenciales (unas gotitas en el gel, en las muñecas o utilizándolos con difusor),
  • afirmaciones que te ayuden a enfocarte en lo que quieres atraer a tu vida, a creer en ti…
  • lecturas inspiradoras,
  • y, sobre todo, música que te ayude a conectar con el estado de ánimo que necesitas en cada momento. Escucha música para todo: mientras te duchas, cuando te vistes, en el metro, mientras organizas tu armario… Por cierto, se recomienda bailar y cantar.

Para ayudarte con este tema de la música he creado en mi perfil de Spotify varias listas de reproducción. Como podrás ver, he clasificado las canciones en función del efecto que van a provocar en ti. Así, por ejemplo, vas a encontrar:

  • canciones más potentes para escucharlas mientras te vistes para una ocasión que suponga un desafío (una entrevista de trabajo, una presentación, el primer día en un nuevo proyecto…)
  • canciones más easy-listening para realizar tareas tales como organizar tu armario
  • canciones que invitan a la introspección y que favorecen la conexión contigo misma
  • canciones que despiertan la creatividad.

Conclusión: sí a las apps de ropa de segunda mano pero…

Para finalizar este post me gustaría puntualizar, por si no ha quedado claro ya, que la compraventa de ropa de segunda mano es una fantástica opción para aligerar nuestros armarios, adquirir piezas originales que completen nuestros looks y contribuir a una industria de la moda más sostenible.

Pero lo que no me parece serio es el mensaje que realmente se está lanzando a las potenciales clientas (hablo en femenino porque en los anuncios no sale ningún hombre) desde los anuncios de las apps de ropa de segunda mano.

No se puede decir en un anuncio que no pasa nada por comprar y acumular prendas y complementos que ni te gustan, ni necesitas, ni te favorecen porque luego vas a poder venderlos (muy rebajados, pero bueno) de forma fácil, rápida (o no tan rápida) e incluso divertida (si es que te gusta esto de pasar el rato jugueteando con el móvil).

Como asesora de imagen mi consejo es éste: toma las riendas de tu imagen y luego compra y vende de segunda mano, si éste es tu rollo.

Y por haber leído este post hasta el final voy a compartir contigo otro secreto: hay un par de tiendas de ropa vintage que me encantan y que me inspiran (recuerda la regla número 2 de mi EIE):

  • la primera se llama Amores Eternos y me vuelve loca. Está aquí en Madrid, en la calle Santa Bárbara, 9 pero también tienen tienda online. No dejes de visitarla porque encontrarás auténticos tesoros y te verás transportada a un mundo de elegancia;
  • y la segunda se llama Williamsburg Vintage Clothes. Está en la calle Velarde y, además de pasarte por la tienda, tienes que empezar a seguir su cuenta de Instagram porque los estilismos que proponen son súper originales y seguro que despertarán tu creatividad.

Ahora dime, ¿vas a seguir refugiándote en las apps de ropa de segunda mano o vas a abrazar tu estilo y a empezar a optimizar tu armario y tus compras?.

Si te gusta más la segunda opción y quieres ponerte manos a la obra, haz click en el botón de abajo y recibirás gratis mi Manual para resucitar estilismos zombis.

Adelante Mujer Guerrera.

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SUSI EFE

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